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Orgasmo intelectual, el origen del universo I.

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Image via Wikipedia

Estoy teninendo un orgasmo mental, o para que suene m√°s nice, un orgasmo intelectual.

Las vacaciones me han llevado a muchas cosas (y eso que van como 4 d√≠as) y hoy me di√≥ por pensar “f√≠sicamente”, en cuanto a la f√≠sica, no al f√≠sico, en eso puedo pensar diario.

Y para variar se me ocurrió buscar algo muy complicado, el origen del universo.

Sé que debería seguir haciendo de rockstar, durmiendo, comiendo, leyendo o cualquier amenité propia de las ansiadas vacaciones, but this is me.

En la escuela nos han ense√Īado que el universo fue creado por el Big Bang, pero la verdad es que nuestras maestras de tercero de primaria, de la secundaria o preparatoria, tal vez incluso licenciatura, no tienen idea alguna sobre lo que esto significa.

La “sinopsis” que nos dan acerca de esta teor√≠a nos dice que una masa de enorme tama√Īo explot√≥, dio origen a estrellas y planetas, se expande y a partir de ah√≠ s√≥lo es cuesti√≥n de acomodo; una sinopsis que no invita mucho a la sinapsis.

En realidad, esa corta explicación que podemos hallar en libros de texto se basa en la teoría de las partículas, que a su vez, se basa en la creación de átomos y su comportamiento para explicar lo subsecuente al universo. Este abordaje de la teoría es old fashioned pues ha ido siendo descartado por un evento algo peculiar, la posición de los electrones.

En nuestras clases de f√≠sica se nos instruy√≥ acerca de las part√≠culas subat√≥micas, teniendo como b√°sico al prot√≥n, neutr√≥n y electr√≥n, siendo √©ste el m√°s peque√Īo de los tres pero tambi√©n uno de los m√°s inquietantes. Se nos dijo que estas part√≠culas giran alrededor de un n√ļcleo formado por protones y neutrones, teniendo √≥rbitas o niveles de energ√≠a bien definidos en los que se acomodan o “saltan” dependiendo de varios factores como la interacci√≥n con otros elementos; incluso pasamos muchas clases y ex√°menes haciendo balanceo de ecuaciones y acomodando electrones de diversos elementos en niveles de energ√≠a “s”, “p”, etc. Ayudados de nuestra tabla de “diagonales”… ¬ŅQu√© creen? Fuimos timados.

Seguro que es educativo eso de ubicar electrones, pero cuando se intentó hacer a gran escala de forma no sólo teórica, se demostró algo inquietante: los electrones no tienen un lugar establecido, de hecho, parecen ser partículas que pueden estar en más de un lugar a la vez. A enormes rasgos, ésto dio origen a la teoría de las cuerdas, sí, esa de la cual habla Sheldon Cooper en The Big Bang Theory.

La teoría de las cuerdas se basa (también a enormes rasgos) en un universo compuesto de diminutas cuerdas semejantes a las de un violín o una guitarra en lugar de partículas; una teoría que por su musicalidad empezó a llamar mi atención.

Estas cuerdas dan origen a distintas situaciones dependiendo de su vibración, sí, exactamente como las distintas notas que da una cuerda.

La teor√≠a de las cuerdas era simple, bella, est√©tica y pretend√≠a ser √ļnica para explicar el universo, incluyendo su origen. Lo que pocos saben es que al ponerse de “moda” vino a desplazar otra teor√≠a que hab√≠a sido bastante estudiada, la teor√≠a de la supergravedad.

Los científicos creyentes de la teoría de las cuerdas se propusieron explicar el universo de adelante hacia atrás, es decir, del presente hasta exactamente treinta y dos segundos antes del Big Bang.

Al principio todo era miel sobre hojuelas¬†pero comenzaron a toparse con muchos obst√°culos, incluida la frustraci√≥n provocada por la interpretaci√≥n de la teor√≠a por m√°s cient√≠ficos, que dio como resultado cinco teor√≠as “de cuerdas”, la teor√≠a de cuerdas hab√≠a dejado de ser √ļnica y original, lo cual a mi parecer tambi√©n le quita lo bello y est√©tico.

Regresando a aquella teor√≠a menospreciada y descartada, denominada “Teor√≠a de la supergravedad”, vemos que, compar√°ndola con la ahora no-√ļnica, no-est√©tica, no-original, no-bella Teor√≠a de las cuerdas, la √ļnica diferencia esencial es una dimensi√≥n.

Poca cosa dir√≠amos ¬ŅQu√© puede ser una dimensi√≥n? Tal vez, pero en el mundo de la f√≠sica una dimensi√≥n es bastante.

Regresemos a las ense√Īanzas escolares.

Cuando √©ramos muy j√≥venes se nos ense√Īaron dos dimensiones, el plano cartesiano, “X” y “Y”, avanzamos en nuestros estudios y cre√≠mos descubrir el universo cuando nos ense√Īaron el eje “Z” y cre√≠mos que nuestra existencia ten√≠a sentido cuando descubrimos que Einstein sugiri√≥ una cuarta dimensi√≥n, el tiempo.

Ahora, hablamos de cuatro dimensiones en el párrafo anterior, muchos pupilos seguro se perdieron en las primeras dos, y he de confesar que a la fecha estoy perdido de la sexta a la décima. La teoría de las cuerdas afirmaba que el universo se encontraba en diez dimensiones, la teoría de la supergravedad, en once.

√Čsta era la diferencia abismal entre ambas teor√≠as, que al igual que las diferencias entre personas, termin√≥ salv√°ndolas.

Dejemos esto como un pre√°mbulo, un entrem√©s para abrir el apetito. Al ser una idea fuera de lo com√ļn, disfrut√©mosla por partes y saboreemos las ideas que surgen de nuestra mente. Pronto la segunda parte.

Est√°ndar